jueves, 29 de octubre de 2015

¿No te das cuenta que eres como el billete con el que el rico se suena la nariz para demostrar que tiene de sobra?

¿Otra vez restregándote en el dolor? Ay, pobre, nunca aprendes. Que el no te quiere y si te quiso, no supo demostrártelo y sino supo hacerlo, es que no merece ese amor que le tienes, ese amor que hace que tu corazón llore, pene y vuelva a llorar. ¿No lo ves?
Te estás ahogándote con tus propias lágrimas. ¿No sientes un vacío en el pecho? Eso es porque tu corazón ya está muerto, muerto por no tener al dueño que no quiere tenerlo. ¿No lo ves? Penas sin explicación, penas sin motivo, te desvivas por alguien que nunca se desvivió por ti, que nunca perdió horas de sueño, que nunca te recordó como el amor de su vida. Lo único que haces es confirmarle que eres un juguete y él, tu dueño. ¡Vas a hacerle creer que eres a servicio domicilio! ¿No te das cuenta? Lo amas mucho más que a ti misma y eso te hace delirar, te hace imaginar cosas que no existen. ¿Te vas a agarrar a la posibilidad de que te ama sin saberlo con certeza? Puede que si y puede que no, pero...  si no ha aprovechado las oportunidades que le has dado, es porque él no te quiere en su vida y por eso no se merece que tú si quieras tenerlo en la tuya. ¿No lo ves? Te menosprecia. No ve lo grande que eres, o si lo ve, quiere hacerte más pequeña para no asustarse. ¿No lo ves? Es un cobarde, no quiere una mujer fuerte en su vida y la verdad... es que está consiguiendo que tú no lo seas, mira como yaces en la cama llorando y suspirando y a veces, si te acuerdas, respirando. Mira como tu corazón quiere que le claves un puñal para acabar el sufrimiento. Mira como mueres lentamente... mira como te matas tú sola. Mírate. ¿Dónde está esa mujer fuerte que eras? Sácala, a lo mejor... ella piensa. Estás condenada a amar para siempre, pero no por ello tienes que llorar para siempre. ¿Él es feliz? Sé tú también feliz. Alégrate porque está enamorado y feliz aunque sea con otra persona y piensa que si él ha encontrado la felicidad en otra parte... ¿por qué tú no?

2 comentarios:

  1. Que valentía, claridad de pensamiento, piedad, deseos de redención, sensación de menosprecio, grandeza y pequeñez ansiando que el gigante y defectuoso corazón-cerebro que recepciona, sea capaz de asumir y salvarse de la caída!!! Impresionante y brillante. No tiene errores de ortografía pero si algunas carencias mínimas no relevantes.

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    1. Seguro, nadie somos perfectos, pero dicen que la intención es lo que cuenta... ¿no?

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