domingo, 15 de noviembre de 2015

El tiempo pasa aunque no queramos

Hay veces que nos arrepentimos de lo que hemos hecho, de lo que hemos llegado a hacer. Hay veces que nos arrepentimos de los besos que dimos y de los que no dimos. Hay veces que nos arrepentimos de esos momentos de "me tenía que hacer la fuerte" cuando realmente, nos tragamos el orgullo cuando no debemos y cuando debemos, estamos tan hartos que no nos lo tragamos. Hay veces que los "para siempre" se agotan y se vuelven unos "para unos meses". Hay veces que el amor se agota, hay veces... hay veces que nos encariñamos con nuestros recuerdos, con personas que siempre creemos que van a estar ahí cuando el error está ahí, en no dejarlas ir.


Para mi desgracia, mi mente se ríe de mí. Él no olvida nunca, es un rencoroso en todos los sentidos pero después, después es peor. Se imagina un mundo perfecto donde quien hemos tenido que echar lo es también y llega un momento que duda de lo real y de lo irreal y te haces la siguiente pregunta:"¿Realmente estaba enamorada de él o de lo que creía que era?". Ya no sabes que creer pero igualmente, lo echas de tu vida porque ni una amistad es posible y luego no sabes si en verdad debías y te pones a pensar que no hace nada, creías ser feliz y que hace nada podías haber arreglado las cosas desde el principio y que hace nada podías directamente no haberlo conocido. ¿Si debías haberlo hecho? ¿Por qué preguntárselo si eso no va a hacer que las cosas cambien?

Sientes nostalgia por el tiempo pasado y porque duele a echar a alguien de tu vida, a esa persona que creías única hasta que te estrellaste de la nube. Pero hay cosas que hay que hacer, porque como dice el dicho:"el tiempo pone a cada uno en su lugar" y sabes que su lugar es fuera de tu vida y que iba a pasar en cuestión de tiempo porque el tiempo pasa... aunque no queramos.

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