martes, 22 de diciembre de 2015

Mierdo: miedo provocado por la gran cantidad que se arrastra de mierda

¿Nunca habéis sentido el miedo? Sí, ese que crea una discusión interna, ese que crea mal estar por cosas que ni han pasado, ese que provoca que la gente haga aquello que no sienta. Ese, ese cabrón que es la pesadilla de muchos. El miedo nos puede, ¿sabéis? Esa necesidad de supervivencia hace que queramos vivir, pero queramos vivir seguros.


¿Sabéis lo gracioso lectores? Que a las mejores cosas, se llegan arriesgándose, enfrentándote al miedo. Ese ha sido mi lema mucho tiempo, demasiado, iba directa al precipicio creyendo que encontraría un paracaídas por el camino o que en el fondo iba a haber un gran trampolín que hiciera que me elevara más que mi posición original y... ¿sabéis qué? Que el suelo estaba muy duro y lleno de piedras. Lo que provoca que la primera vez te tires sin problemas y cada vez dudes menos hasta que llega ese momento en que tienes... mierdo. Sí, mierdo, ¿qué pasa? Unamuno escribía nivolas y tan pancho, así que yo he creado una palabra, mierdo. Yo diría que es peor que el miedo, porque el miedo normal es el miedo obtenido por historias, datos o simplemente por desconocimiento pero el mierdo, el mierdo no. El mierdo existe porque has vivido demasiado y ese demasiado haga que dudes cuando ves que sientes más de lo que deberías porque has aprendido que eso va en tu contra.

Sí, así es. Después de que la gente te haya tratado mal, ya no sabes si acercarte por si van a hacerte lo mismo. Dudas si debes o no y al final no lo haces. A lo mejor te pierdes la felicidad, pero a lo mejor no. Por eso, yo odio al mierdo. Sí, lo odio. Hace que las personas se vuelvan cínicas y olviden algo llamado sentir y si lo hacen, se obligan a no hacerlo. "Vas a sufrir"-se recuerdan. Una y otra vez cuando a lo mejor, la felicidad que estaban buscando está a la vuelta de la esquina pero... la han cruzado demasiado para fiarse.

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